Fue en ese bar...
Y fue en ese bar. Somos los juglares Miramonte y nos encanta versar, es momento de contar esta historia que los va a enamorar. No podemos meter títulos nobiliarios así porque si, digamos que eran dos aldeanos que se conocieron una noche en la taberna del Tío Pitt. Llegaron sin mayor pretensión que la de encontrar un buen beso robado en algún rincón de ese ancho bar. Dijimos digamos, pero la realidad aunque no lo parezca es que él era un principe de la mesa del billar y ella una linda princesa de altamar. Las apuestas no se hicieron esperar y ella con sus amigas doncellas esa noche abandonaron la mar y decidieron ir a buscar un poco de suerte en aquella cantina en ese oscuro lugar. De lúgubre parecía tener todo, dije parecía...porque la realidad es que era la taberna más cotizada del momento y de todo el reinado MonteAlban . Las cortesanas le dijeron a la princesa Mireya que ahi solo podía encontrar ...